La seguridad pasiva en informática es la que entra en acción para minimizar los daños causados por un usuario, un accidente o un malware en los sistemas. Igual que con la seguridad pasiva, existen varias prácticas para cada situación. Algunas de ellas son:
- Usar un hardware adecuado contra averías y accidentes.
- Comprobar si el antivirus funciona correctamente cuando hay una infección por un virus.
- Escanear el sistema al completo y, si se encuentra algún malware, limpiarlo.
- Realizar copias de seguridad de los datos y del sistema operativo en distintos soportes y ubicaciones físicas.
- Crear particiones del disco duro para almacenar archivos y backups en una unidad distinta a la del sistema operativo.
- Desconectar la máquina de la red hasta que se encuentre una solución.
Puede que termines de leer este post y te digas “muy interesante pero ¿cómo implemento cada acción?” o incluso “¿qué acciones me convienen más?”. Hay algunas que no tienen secreto y casi son obligatorias, como elegir una buena contraseña, pero hay otras que necesitan un cierto conocimiento técnico.